viernes, 26 de diciembre de 2008

CAPÍTULO XIV

[En Londres conocí a] un sacerdote italiano, gran escritor y jefe del partido popular católico de su país, Don Luigi Sturzo, el cual llevaba algunos años de destierro en Inglaterra. Don Luigi Sturzo era muy asiduo visitante de una anciana señora, de Mrs Pritchard, que me invitó a que hiciéramos juntos la traducción de un largo poema dramático de tan notable personalidad: El ciclo de la creación. Con gusto asistí a las reuniones y emprendimos el trabajo.